¿Somos justos con nuestros semejantes?
La justicia presupone juzgar y tratar a nuestros semejantes de acuerdo con criterios objetivos, consensuados y admitidos como “justos” por la mayoría. Por ejemplo, es justo que se respete el orden de llegada a un dispensario de salud a la hora de ser atendido por el médico. No sería justo que el orden lo estableciera el celador en base a sus preferencias personales o a las dadivas que les ofrecieran los pacientes. Pero lo que aquí nos interesa es en qué medida la aplicación de la justicia se ve afectada por otros factores, cuáles son esos factores y en qué medida intervienen. La simple experiencia personal nos revela inmediatamente que, en términos generales, somos tanto más justos cuando menos coste tenga para nosotros el dictamen. Nuestra objetividad, a la hora de juzgar una conducta o decidir qué acciones habría que emprender ante un determinado conflicto, se ve influida por los siguientes factores: Si nuestros intereses personales se ven afectados . Si somos parte en un lit...