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Qué es el amor y cómo conservarlo

En la última tertulia y como contrapunto al de la agresividad, surgió la cuestión de qué papel desempeña el amor en las relaciones de pareja. Para darle un sesgo práctico, el tema de la próxima tertulia se ha concretado en dos cuestiones, una teórica y otra práctica, aunque íntimamente relacionadas: ¿Qué es el amor y cómo alargar su permanencia durante toda la vida de la pareja?
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Yack:
El hombre es la especie animal que requiere una crianza más larga, costosa y compleja. La excepcional inteligencia humana y su, no menos excepcional cultura, claves de su éxito evolutivo, tiene un alto costo en tiempo de desarrollo físico, mental y cultural para alcanzar la madurez. La crianza de una prole, que puede prolongarse más de dos décadas, requiere una pareja estable comprometida en el proyecto común de criar y educar a sus hijos.
El amor es un mecanismo complejo que la naturaleza ha implementado en el ser humano para recompensar, regular y mantener cohesionada a la pareja por encima de sus intereses individuales y egoístas. El mecanismo amoroso proporciona placer o infringe dolor a los miembros de la pareja en función de su comportamiento, según este adaptado o no a las expectativas que la naturaleza tiene depositadas en el modelo reproductivo basado en la pareja.

Debido a los cambios sociales de los últimos años, las relaciones de pareja se han visto amenazadas por fuertes presiones, tales como la lucha jerárquica provocada por la equiparación de los roles del hombre y la mujer, los nuevos modelos sociales difundidos por los medios de comunicación que antes que realistas sólo aspiran a ganarse el interés del espectador. Estos modelos virtuales, ejercen una poderosa atracción sobre la imaginación de la pareja hacia la aventura individual y el placer inmediato que aunque se ven defraudados en el banco de pruebas de la realidad, cumple al menos el papel de debilitar y romper el vínculo.
Violar los principios naturales programados en los circuitos cerebrales no suele dar resultado a largo plazo y de ahí que me parezca buena idea la de ser conservador en este terreno. Para mantener y, sobre todo, extraer placer del mecanismo amoroso, sugiero las siguientes normas:


1 Evitar los enfrentamientos agresivos y aprender a resolver todas las querellas sin perder el control, sin elevar el tono de voz y sin expresar criticas de ningún tipo hacia la pareja, sus creencias o actuaciones.


2 No utilizar nunca el reproche, la ironía, el sarcasmo ni el humor acido contra la pareja porque a la larga, acaba produciendo una escalada que acaba con la convivencia.

3 Invertir a diario esfuerzo en producir placer en la pareja a ser posible en los momentos de encuentro físico.

4 Cuidar el aspecto físico, le expresión y las maneras, con el mismo interés, al menos, como si estuviésemos ante un desconocido cuya estima deseamos conquistar.

5 Ser siempre considerado con la pareja, dejando los placeres extra para premiar su actuación en relación a lo que nosotros deseamos de ella.

6 Añadir al sexo un elemento imprevisible y de fantasía, evitando la familiaridad que conduce a la pérdida del deseo.

7 Aceptar con generosidad los puntos de vista de la pareja en los temas sin importancia para tener autoridad moral en los temas importantes.

8 No hablar bien de sí mismo y buscar siempre la forma de involucrar a la pareja en los éxitos propios haciéndolos comunes. Naturalmente esto es un placer extra que sólo debe administrarse en momentos justificados por una máxima sintonia.

9 No hablar nunca mal de sí mismo, ni tolerar que lo haga la pareja y menos aún otros miembros de la familia.

10 No quejarse nunca de nada ni hablar mal de nadie. Si las cosas tienen arreglo, intentar arreglarlas y si no tienen, no mencionarlas nunca.

11 No hablar de ningún tema que no sea grato a la pareja o sobre el que no se comparta la misma opinión y grado de interés.

12 Hacer a la pareja regalos o servicios inesperados para premiar su comportamiento específico, sin decir nunca el motivo aunque procurando que ella pueda intuirlo. Conviene tener siempre un regalo o una sorpresa agradable preparada para dársela en el momento oportuno.

13 No compartir en ningún caso esta información con la pareja porque entonces perdería toda su eficacia.

5 Comentarios Pulse aquí para comentar:

Mortadelo dijo...

Hola a todos. Estoy casado y tengo los tipicos problemas con mi pareja. Quería hacderte una pregunta muy importante mara mi.
En el consejo numero 1 dices que hay que evitar los enfrentamientos y hasta ahi conforme pero como haces si tu pareja va a por ti y no te da cuartelillo. Si te callas es peor porque te come crudo. Y no soy machista porque ese problema le pasa tanto a los hombres como a las mujeres. En pocas palabras que haces si el otro no razona.
Sigo los temas con interes, no lo dejeis que me teneis enganchado.
Animo

YACK dijo...

No voy a negarte que es difícil aplicar esta receta, pero es lo que hay que hacer si quieres conservar la relación por el procedimiento de mejorarla.
Lo primero es dejar de discutir por cualquier nimiedad y mantener la calma en los temas importantes, evitando todo aquello que pueda molestarla. Lo segundo es premiar en los momentos de calma a tu pareja con actitudes, palabras amables y actuaciones que tú sepas que le gustan. Cuando lleves varios meses con esta política, las cosas empezarán a mejorar y poco a poco ella comenzará a entrar en razón, dependiendo de la habilidad y tesón que pongas en tu estrategia.
Para que cambie tu pareja, tú tienes que convertirte en otra persona y sólo si lo consigues tendrás éxito. Pero, tal vez estés pensando ¿en qué persona? o también ¿por qué no lo hace ella?
El error que cometemos es empeñarnos en cambiar al otro por el procedimiento de amenazarlo, darle explicaciones de cómo debe ser o juzgarlo y condenarlo en voz alta. Este procedimiento sólo funciona cuando existe un fuerte dominio sobre el otro, y por eso a nuestros padres y abuelos les funcionaba, pero ya no funciona porque estamos ante una pareja igualitaria.
La única forma que tienes de ejercer algún control sobre tu pareja es convertirte en un objeto de deseo para ella, o al menos en una fuente de satisfacción, que viene a ser lo mismo. Si lo consigues podrás negociar con ese placer que le proporcionas y conseguir a cambio de él, respeto, cariño y una actitud más positiva y razonable. Según esto, el tipo de persona en la que te tienes que convertir es aquella que sea capaz de proporcionarle a ella placer, pero el cómo conseguirlo es cosa más bien tuya: sólo tú la conoces y sabes lo que ella desea.
Espero que te haya servido de algo mi punto de vista. Saludos.

Anónimo dijo...

Yack...¿tu tienes pareja?..cuando se tiene pareja es dificilisimo seguir los consejos que mencionas..como dice mortadelo, la pareja conoce tan bien tus puntos flacos que sabe como sacarte de tus casillas..cuando no tenia relaciones de pareja pensaba que la buena comunicación, la entrega, la amabilidad,el buen sexo..etc daria lugar a una relacción estupenda....¿y que quieres que te diga?....que la realidad es otra...lo que en un principio admira de ti a la larga se convierte en algo tedioso..si esperas que al tener un problema externo a la pareja, esta se comunique contigo ¡¡estas apañao!!..suele pasar que todo su mal humor lo paga contigo..EL SEXO...genial...al principio (no hay tiempo, miles de caricias, posturas, besos hasta el amanecer, charlas interminables en la cama...) a la larga.. un aqui te pillo aqui te mato, un te la meto un te la saco, ¿y el beso y el abrazo? como te acerques te doy un codazo..¿y porque no me miras como antes?..porque eres fea coño..siempre lo has sido, pero antes estaba anamorado....¿y las cosas tan bonitas que me decias?..¿que cosas Maria?...¿ya no te acuerdas?..Maria..de lo unico que me acuerdo es de lo buena que estabas y lo gordas que estas ahora hija! jejeje.. Y dejando de lado el humor, decir que las relacciones de pareja son complejas..que al principio todo muy bien, pero luego inevitablemente se instala la rutina.. que si tienes un problema, acabaras pagandolo con tu pareja..lo que dura es tener fines comunes, proyectos similares...pero a la larga tb se "carga".. y el dialogo...intenté durante años dialogar con mi pareja, buscar soluciones, cuando se enfadaba intentaba apoyarle y peor se ponia, cuando se levantaba con ganas de bronca, intentaba evitarlo Y COMO DICE MORTADELO..te entro por aqui..por alli...por el otro lado..te doy la vuelta..me iba y venia en mi busca...hasta que CAIAAAA Y BLABLABLA palabras inutiles que provocaban llantos, dolor,costosa reparacion y posterior reconciliacion tras tres o cuatro dias de dialogossssss para cada cierto tiempo repetirse la escena..HASTA QUE...
un dia dije...paso de todo...que te enfadas ¡¡pues tu te lo pierdes!!..que me atacas ¡¡pues no voy detras tuya porque no me da la gana!!..Maria hablemos...¡¡ESTOY HARTAAAA DE HABLAR, ya no mas dialogos inutiles!!...¡¡habla contigo mismo y perdonate tu y cambia tu..yo paso!!...Y BUALA ¡¡ME VA MEJOR QUE NUNCA!!..

Lo mejor..aceptar la realidad de la pareja..he tenido 2 relaciones y a la larga pasa lo mismo..(matizando que tambien hay cosas estupendas como compartir, la seguridad emocional que proporciona la pareja, el amor tranquilo y sorprenderle de vez en cuando mirandote como la primera vez..etc)..

LA SOLUCION: SER REALISTAS!! Sin mas.

YACK dijo...

Por lo que me cuentas, conozco que eres un experto en el tema de la convivencia y estoy de acuerdo contigo es que poner estos consejos en práctica es muy difícil y requieren mucha imaginación, talento y sobre todo esfuerzo continuado. Sería mucho más fácil, al menos en teoría, cambiar de pareja y aprovechar el tramo dulce que toda relación suele tener al principio.
El problema fundamental reside en el hecho de que la relación de pareja es una lucha de poder dentro de una gran batalla colectiva por la obtención del placer. Si tu pareja es más atractiva que tú, cuenta con buenas expectativas laborales y económicas, tiene a los hijos de su parte y te considera a ti como una rémora que le impide disfrutar de la vida, lo tienes tan difícil que hagas lo que hagas la vas a perder. Si por el contrario tu pareja carece de atractivo, depende económicamente de ti y los hijos están de tu parte y se van a quedar contigo en caso de ruptura, lo tienes realmente fácil. Para verse motivado a mantener una buena relación, es necesario, entre otras condiciones, que la alternativa de la ruptura te resulte claramente peor que la continuidad. De ahí que ahora haya tantas rupturas y que a los actores de éxito les dure tan poco la pareja a pesar de ser maravillosamente atractiva y sensual.
Por eso, la estabilidad de una pareja depende de miles de factores internos y externos y cada caso es diferente. Las recomendaciones que doy están pensadas para que funcionen como estrategia general en todos los casos y no sólo en casos favorables.
Si relees lo que he escrito, mi propuesta no es la tópica conducta de portarse sistemáticamente bien con la pareja porque eso, como tú bien dices, es desastroso a la larga. La estrategia consiste en proporcionar placer a la pareja, todo el placer posible, pero condicionado a su buen comportamiento. Es decir, generar placer, pero utilizarlo para guiar y controlar su conducta en la dirección adecuada a tus intereses, es decir, hacia una convivencia satisfactoria y enriquecedora para ambos.
La trampa en que se suele caer en la relación de pareja, y en otros tipos de relación, es extraer placer de la relación a través de la lucha, del enfrentamiento y del odio. Puesto que nuestra pareja ha perdido su capacidad de producirnos placer en positivo (ha perdido su atractivo y cualquier atisbo de novedad gratificante) le damos la vuelta a la relación y la convertimos en un campo de batalla. Así continuamos obteniendo placer, pero en este caso a través del odio y la agresión, que es otra forma de obtener placer, más fácil de conseguir con una pareja gastada pero muy peligrosa a la larga.
Esta nueva dinámica nos lleva inevitablemente a la ruptura y además tiene un coste muy alto porque en la reyerta, sufrimos continuos reveses, aún en el supuesto de que seamos los habituales vencedores. Así que mi propuesta es la de no aceptar nunca la batalla (no enfadarse nunca) aunque creamos que podemos ganar la disputa y hacer un esfuerzo continuado por mantener el atractivo físico, mental y emocional. Para mantener el atractivo físico propongo cuidar la apariencia, de la misma forma que lo hacemos ante desconocidos y para mantener el atractivo intelectual renovar nuestro repertorio de historias, anecdotas y contenidos de interés. En cuanto al atractivo emocional, consistiría en medir y calcular bien lo que vamos a decirle en cada momento para hacerla feliz con nuestras opiniones y reacciones en relación con su persona.
En resumen, proporcionemos a nuestra pareja una experiencia agradable cada vez que comparezcamos ante ella y cortemos ese flujo cada vez que ella actúe contra nosotros o nuestros intereses para que intuya que debe favorecernos para conseguir su ración de felicidad. Porque a la larga, vivimos en una lonja donde se compra y vende placer y antes de pedir, ha de ofrecerse.
Continua...

YACK dijo...

... Continuación

Ya sé que esto es difícil, pero es la única estrategia que funciona a largo plazo, y como compensación a nuestro esfuerzo, nos haremos mejores personas y eso nos abrirá expectativas en todos los ámbitos de nuestra vida y, supuestamente, nos ayudará a ser más felices, que es de lo que se trata.
Pero esto sólo es una estrategia general. Cada persona tiene que encontrar su propia ruta en el laberinto inextricable de su propia existencia y ahí no puedo entrar.
Saludos.