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¿Por qué huimos de la soledad?

La soledad, cuando no ha sido elegida, es una de las situaciones vitales más angustiosas y temidas por el ser humano.
En esta tertulia se tratará de profundizar en la naturaleza de los sentimientos asociados a la soledad, descubrir sus causas y aportar algunas estrategias para combatir sus efectos negativos.


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Yack:

Somos animales gregarios y, como tales, al vivir en sociedad multiplicamos nuestras expectativas de supervivencia. Y además, gracias a nuestra excepcional inteligencia y a nuestro avanzado lenguaje podemos crear una superestructura cultural que nos eleva por encima del resto de los animales y nos ofrece posibilidades de desarrollo ilimitadas.
Pero para que la sociedad funcione, como lo ha hecho hasta ahora, es necesaria la comunicación entre los individuos y la comunicación sólo es posible cuando estamos en compañía.
Para obligarnos a buscar la compañía de otros y a comunicarnos con ellos, la naturaleza nos ha dotado del instinto de la sociabilidad cuya misión es premiarnos cuando establecemos comunicaciones relevantes y castigarnos cuando no lo hacemos. El temor a la soledad no es otra cosa que la expresión del miedo que sentimos al castigo que nuestra propia mente nos administrará si nos quedamos aislados.
Según esto, existen tres clases de soledad:

- La soledad impuesta por el entorno. El naufrago en una isla desierta o el emigrante en un país donde no conoce a nadie ni habla el idioma. Esta soledad es impuesta, pero puede superarse si se trabaja para salir de ella (se construye una balsa o se aprende el idioma).

- La soledad impuesta por las propias limitaciones. Es la soledad que se produce cuando un individuo no consigue establecer relaciones relevantes con los demás. La causa puede estar en algún fallo, deficiencia o peculiaridad en su mente o en su educación que le impide o le dificulta establecer relaciones que resulten deseables para sus potenciales interlocutores.
Esta soledad es la más dura de sobrellevar porque no se le ve posible salida y, además, el sujeto se siente culpable de ella o, peor aún, se siente blanco del odio y del desprecio de los demás. Y generalmente su propia incapacidad le impide comprender cuál es la razón de su situación y encontrar una posible salida.

- Por último está la soledad buscada y deseada. Ocurre cuando estamos fatigados de una relación intensa, cuando necesitamos concentración para meditar o resolver un problema complejo o, simplemente, cuando sentimos la necesidad de estar solos. Cada individuo tiene sus propias necesidades de soledad que pueden variar a lo largo de las diferentes situaciones personales por las que atraviesa. La soledad buscada no es un problema, o al menos no es percibida por el sujeto como un problema, aunque en algunos casos podría serlo. Tal vez los que padecen un autismo leve, no necesiten de la compañía, pero eso es un reflejo de un problema psicológico serio.
Veamos por último, algunas sugerencias para combatir el tipo de soledad impuesta por las propias limitaciones.

- Tomar conciencia de que el problema tiene su origen en una deficiencia en nuestro sistema de comunicación y no en una especie de conspiración contra nosotros. Al comprenderlo así, podemos aliviar la tensión por el sentimiento de amenaza y concentrar nuestra energía en resolver un problema que radica en nosotros mismos.

- Sacar una idea objetiva de qué es lo que no funciona en nuestra estrategia de comunicación. Para ello hay que observar a las demás personas y averiguar por qué huyen de nosotros. Peguntar a las personas con las que tengamos más confianza sobre qué podríamos mejorar en nuestra personalidad.

- Grabar nuestras conversaciones tanto en sonido como en video y estudiarlas para averiguar cuáles son nuestros fallos. Así tomaremos conciencia de lo que hacemos mal y nos será más fácil corregirlo.

- Iniciar ejercicios programados que tengan como objetivo cambiar esas conductas ineficientes, comprobar continuamente los avances y profundizar poco a poco en la resolución de los problemas detectados. En este sentido ayudaría mucho asistir a clases de oratoria, dicción, teatro, expresión corporal, etc.

- Habituarse a rellenar el tiempo libre con actividades sustitutivas, en especial con aquellas que implican algún tipo de comunicación, aunque sólo sea unilateral: lectura, asistir a conferencias, televisión, programas de radio, intervención en foros en internet sobre temas en los que nos sintamos interesados, inscribirse en cursos y actividades que se nos den bien, etc.
En resumen, planificar el tiempo libre para ocuparlo en su integridad porque si hay algo peor que la incomunicación y la soledad es la inacción y el aburrimiento.

Atención: Si tiene problemas de aislamiento social, puede solicitar asesoramiento gratuito añadiendo un comentario anónimo en el que se cuente su caso particular.

23 comentarios:

  1. Quizas huimos de la ssoledad porque se nos la ha pintado como algo siniestro. Al igual que huimos de odo aquello en que nos han educado es peligroso cuando no lo es tanto, como los insectos. Creo que hay que saber lidiar con la soledad, incluso podemos llegar a encontrar "cierto" refugio en ella si tenemos un punto de vista correcto

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  2. Tal vez la soledad sea realmente peligrosa para la salud mental, aunque todo depende de cada uno, de si la elige o se le impone, de si es ocasional o permanente. Ocurre igual que con los insectos: algunos son comestibles y otros te llevan directamente a la tumba. La cuestión es saber diferenciar unos de otros, comerse a los comestibles y evitar a los mortíferos.
    Te doy la razón en que, cuando caemos en la soledad, no hay otra solución que aprender a convivir con ella y puede que si tienes imaginación, hasta le saques partido. Al final todo es cuestión de habilidad, de talento y de suerte.
    Saludos.

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  3. Anónimo2:34

    Estimado Yack con anterioridad leí tu articulo de la agresividad, el cual me pareció muy interesante y opte por anexarlo a mi documento recepcional por tanto te pido de la manera mas atenta que me proporciones tu nombre completo para poder citarte.

    Me despido deseándote éxito en tus próximos proyectos.

    Malu

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  4. Algunas cuestiones sobre la soledad:

    SOLEDAD
    - Soledad/Carácter. ¿Hay determinados tipos de carácter más propensos a la soledad?
    - ¿Hay personas que huyen de la soledad (extrovertidos?) porque no soportan estar a solas consigo?
    - ¿Hay personas que se refugian en la soledad (introvertidos?) porque huyen de los conflictos interpersonales?
    - Huida/ Refugio, serían casos de desequilibrio a causa de la dificultad de afrontar los problemas de la realidad?

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  5. Contestando a tus preguntas:

    1 Si, como en todo, hay propensión genética que se manifiesta en mayor facilidad para establecer relaciones sociales, aunque en cada individuo la relevancia de la dosis genética puede variar ostensiblemente en función de su trayectoria vital. Casualmente Warrior nos envió un artículo científico en el que se comentaba que la insociabilidad innata podía explicarse como una estrategia (genética) para evitar enfermedades contagiosas pagando a cambio el coste de aislarse informativamente del grupo. Así, en un grupo social, habría individuos muy sociables, con alto riesgo de enfermar por contagio (en la Edad Media este era un riesgo muy serio) y otros que al permanecer aislados servían de reservorios del genoma ante las plagas masivas.
    No estoy diciendo que ésta sea la explicación correcta ni la única, pero puede ser un ejemplo de que ciertas aparentes deficiencias genéticas pueden tener un valor adaptativo que se nos escapa en un primer análisis.

    2 La expresión de "no soportar estar a solas consigo mismo" me parece innecesariamente retorcida. Salvo casos de personas obsesivas que son asaltadas por visiones amenazadoras tan pronto dejan de recibir estímulos exteriores, la gente normal se relaciona porque le gusta.
    Como ya dije, estamos programados para comunicarnos, para comer, para dormir, para beber para practicar sexo, para subir en la escala jerárquica, etc. etc. Cuando lo hacemos experimentamos placer y cuando no lo hacemos dolor. No hay que buscar más allá. Evidentemente hay personas que no pueden dejar de comer y otras que les cuesta mucho, pero ocurre en todas las facetas humanas, incluida la comunicación.

    3 Si, eso es cierto. El individuo que no se comunica/relaciona bien incurre en continuos conflictos con sus semejantes. Para evitar las consecuencias negativas de esos conflictos, recurre al aislamiento como mal menor. Pero esto es una variante de la incapacidad para comunicarse.
    4 La huida y el refugio son estrategias de evitación de una situación dolorosa que no podemos controlar. La razón puede ser nuestra incapacidad (no estamos a la altura de los demás) o un entorno excesivamente hostil (eres judío en la Alemania Nazi).
    Y eso es todo, por ahora.

    Saludos.

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  6. Warrior21:57

    No todo el mundo huye de la soledad, algunos la buscan. El hombre es un ser social por naturaleza, pero tiene la contradicción de que por un lado necesita a los demás y por otro, rivaliza con ellos. En un mundo escaso como era el primitivo, el hombre tenía que competir con otros para lograr alimento o una mujer, pero al mismo tiempo necesitaba la ayuda de sus congéneres para poder cazar. En nuestra sociedad actual, quizá la rivalidad sea aún más enconada. Hay que competir en los estudios, en lograr un trabajo, en estatus social, etc. etc. Yo creo que, precisamente, en esta sociedad el ser humano se encuentra más solo que en otras épocas. Hasta el surgimiento de las ciudades y, sobre todo, las grandes megalópolis actuales, la gente vivía en pequeños núcleos y allí nacía y allí moría, por lo que vivía rodeado por gente conocida y no sentía la soledad. Hoy día se vive en grandes ciudades y a pesar de sentirte rodeado por mucha gente, no hay contacto humano. Es muy difícil hacer relaciones, porque también se cambia de ciudad con más frecuencia que antaño y las amistades se pierden por esa falta de contacto.

    De todos modos, la soledad no es mala ni buena y depende del carácter de cada uno. Un misántropo vivirá feliz alejado de todo el mundo. Una persona dependiente necesitará siempre alguien a su lado. Como todo, lo bueno está en el equilibrio. Es decir, una persona tiene que ser autosuficiente y autónoma, saber vivir solo, pero eso no quiere decir que no tenga amigos y no se relacione con los demás sino que si las circunstancias le hacen estar solo no por eso se sienta mal.

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  7. Warrior, estoy de acuerdo en lo fundamental contigo pero añadiré algunas puntualizaciones:
    La competencia con los demás es una fuente de placer (cuando se tiene éxito) y de dolor (cuando se pierde) y por tanto actúa presionando al individuo a buscar el éxito, que es de lo que se trata. La Naturaleza no está interesada en que seamos felices, sino en que seamos eficaces y estamos construidos según un modelo orientado hacia el progreso continuo y no podemos escapar de él. ¡Afortunadamente!
    En cuanto a la soledad, creo que es mala y si a alguien le gusta es que tiene un problema mental. Pero, salvo los autistas, que son enfermos, no conozco a nadie a quien le guste la soledad como norma. Hasta el eremita solitario está acompañado con sus fantasías mágicas en las que considera a las piedras y a los árboles compañeros de soledad o piensa constantemente en vivir una vida eterna entre querubines, almas benditas y toda la corte celestial. Cuando una hormiga se separa del grupo muere porque no puede existir sin formar parte de ese cerebro colectivo que es el hormiguero. El hombre no puede ser hombre sin la compañía de otros hombres, reales, imaginados o virtuales.
    En cuanto a la soledad de las grandes ciudades, creo que tiene más de mito que de realidad. Cierto que estamos rodeados de gente desconocida, cosa que no ocurre en los pueblos, pero esto es inevitable porque no podemos conocer a seis millones de personas. Sin embargo tenemos amigos, familia, compañeros, etc. y en los pueblos puede resultar agobiante el estrecho círculo de conocidos que no siempre son amigos. En la ciudad, si las cosas te van mal, puedes cambiar de entorno o simplemente aislarte, pero en los pueblos esto no es posible y el fracaso social es mucho más cruel e insoportable. Lo que ocurre es que una característica propia de la excelencia y del progreso es la queja continua y sistemática. Nos quejamos de todo cuando vivimos mejor que nunca. Pero eso forma parte del sistema psicológico diseñado para progresar que se basa en el principio de que el individuo nunca está contento con lo que tiene y cuanto más rápidamente progresa, mayor es su angustia por mejorar, mayor su sensación de insatisfacción. Esto es así porque el gradiente de felicidad (nivel de mejora por unidad de tiempo) indica las expectativas reales de progreso. Un individuo o una sociedad que no progresa durante un siglo, no tiene la sensación de que ha fracasado. Paradójicamente una sociedad que progresa en un siglo tanto como la nuestra, percibe instintivamente que es posible progresar aún más y por eso se crea esa sensación subjetiva de que las cosas no mejoran, de que todo está mal, de que hay que mejorar todo. Y esta sensación subjetiva falsa, pero real, es el caldo de cultivo necesario para que nuestra iniciativa se manifieste mediante un esfuerzo adicional de mejora y de progreso, en un momento en que el horizonte es prometedor. Si nos conformásemos con el progreso que hemos experimentado en el último siglo, ese misma autocomplacencia frenaría en seco el progreso.
    Por otro lado las sociedades que no progresan asumen que no es posible el progreso por alguna razón que desconocen y la Naturaleza les concede el beneficio de no sentirse estresadas porque supone que debe haber algún obstáculo inamovible. Pero eso nos pasa a todos. Cuando no vemos expectativas, nos resignamos mejor que cuando si las percibimos. Si eres pobre de solemnidad, no te ves atraído por un automóvil de lujo tango como si tienes en el bolsillo el dinero que te permitiría comprarlo.
    Y eso es todo. Saludos.

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  8. Estoy de acuerdo con Warrior, y hay un punto en su argumento de las sociedades actuales y competitivas, que no se termina de responder en tu comentario posterior Yack. También, como vos, concidero necesaria esa característica competitiva que nos impulsa a progresar socialmente o a mejorar individualmente, sin este estímulo no hay avances posibles, se perpetúa el llano.

    Sin embargo, debe darse un equilibrio en esta condición para que no se logre el objetivo inverso. Es decir; en cualquier sitio en donde nuestras aptitudes se pongan a prueba, deben existir ciertas condiciones favorables para lograr el desarrollo de esas aptitudes.

    Así mismo, las sociedades han creado instituciones estables como la familia (donde se pueda desplegar toda la parte afectiva en tanto contención y cimiento de la identidad) y el matrimonio (donde se cubre de modo "estable" el terreno de lo afectivo, amoroso y sexual), a esto se le suman hábitos sociales con los conciudadanos que, en caso de profundizarse crea amistades o grupos de dispersión y diversión.

    Bajo estas condiciones el hombre encuentra satisfactoriamente cubierto su universo anímico, y lo hace un sujeto muy adaptado a cualquier exigencia externa a este terreno, por ejemplo, la competencia en el mundo del trabajo o el mundo intelectual.

    Así y todo, en este mismo terreno de la competencia, se deben dar reglas que no inhiban las fortalezas, si lo que se busca de esta dinámica es el progreso. En un país o en una empresa o en una casa de altos estudios donde esto se reconoce y donde se entiende a la competencia como la forma más sana de progresar, el espacio para hacerlo se rige por normas coherentes que tienden a favorecer el despliegue de las potencialidades, y no a la inversa.

    Hoy día, la competencia rara vez se despliega de manera positiva, por no hallarse normas claras en relación a esto. El punto por el cual considero que se da con más fuerza que nunca el recurso de "ahogar" al "adversario", es justamente este, el de reconocer que la competencia es una lucha por llegar a un sitio, y que este logro se alcanza eliminando a quien se cruce en el camino. Es un recorrido mucho más individual que otras veces. Y considero que esto se dá así porque el resultado del progreso se mide en torno a un ingrediente que parece haber llegado a ser el único; el poder adquisitivo, el dinero.

    Para los ojos de cualquier persona es evidente que de nada sirve que tus potencialidades intelectuales o técnicas, te hallan llevado, por ejemplo en una profesión, a superar ampliamente a tus colegas, si esto no se ve reflejado en tu poder adquisitivo. Es decir, nadie diría que progresaste.

    De este modo, lo que debería implicar una competencia de aptitudes, se convertirá también en una competencia por llegar a tener el puesto deseado y de mayor paga. La mala noticia es que esto ya no depende de uno.

    Muchos sabemos que, sea el terreno que sea, no está dado todo como para que nuestras aptitudes nos lleven de manera justa a ocupar esos lugares debidamente remunerados, inclusive aunque el entorno sí lo permita, existe otro peligro, cuando en nuestro camino aparecen personas que, tal vez sin haber ingresado a competir desde un inicio, nos ganan el primer lugar porque en algo nos superan, y es que, por herencia o por lo que sea (de nada sirve preguntar de dónde viene el dinero, basta con que esté), tienen la posibilidad de "acomodarse" en el lugar que hayan podido comprar, no con sus aptitudes, sino con su dinero.

    Y esto puede parecer una tontería llevado a la vida social, y es cierto, no estoy diciendo que las cosas se dan así en todos los terrenos, pero sí estoy diciendo que esta es la idea que subyace a las sociedades competitivas. El poder, y dicho poder está muy vinculado con el adquisitivo.

    Hoy la lucha se rige bajo estos códigos, que como tales, tienden a desplegarse de manera más ruda e individualista. Como así también, sin límites algunos.

    Si a esto le sumamos que una persona no cuenta con lo ya dicho en un inicio (todo aquello que cubra su universo afectivo), entonces no es de extrañar que las condiciones sean tan adversas que lleven a reacciones de todo tipo.

    Vos Yack hablas de una persona "normal", cuya reacción sería de tal o cual forma. Es correcto, pero algo está mutando en ese concepto de "normalidad" (coherente a las normas)... porque las normas mutaron también.
    Una respuesta tan óptima, a pesar de esas adversidades, más que normal, sería "especial" y por tanto particular.

    Algo interesante a distinguir cuando se habla de normalidad, es también observar el conjunto y reconocer que todo aquello que en su mayoría coincida, se lo puede denominar normal. Bueno, hoy la regla general es el aislamiento y la soledad, o en su defecto, la poca consistencia y permanencia en relaciones duraderas o vínculos profundos. Si esta es la constante de una mayoría, ¿es normal?.

    Creo que si, que es normal en tanto respuesta a un determinado hecho que lleva a eso.
    Pero siendo que esta conducta es determinada por los hechos, y que estos hechos son algo novedosos, también es normal que el hombre no sepa aún cómo resolver esa soledad, que en principio va en contra de su instinto, y a posterior, va en contra de su idea de las cosas y de su sentir.

    Que en este proceso haya un esfuerzo necesario por reconocer que el nuevo escenario no es como se lo habían pintado (sus padres, sus abuelos, la historia). Y que esta cuestión también lo lleve a contradicciones difíciles de superar de un día para el otro.

    La soledad hoy día es la respuesta a las cosas tal cual están dadas. Es un hecho evidente y muy real.
    La huida de esa soledad es la resistencia a aceptar los nuevos códigos, pero de nada sirve huir de la soledad si no se tiene en claro lo que implica estar acompañado. Si por un lado el mundo propone una competencia individual, pero por otro lado la eliminación de la soledad implica todo lo contrario (no ser individualista y saber compartir), entonces no todos van a ser capaces de adaptarse con rapidez, naturalidad y eficacia a tales exigencias que proclaman una incoherencia interesante o al menos algún tipo de escisión en el "Yo".

    Un saludo a todos
    de Mel

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  9. Esencialmente somos seres sociables, y si neurobiología funciona adecuadamente tendremos el don de la comunicación y sentiremos la necesidad de interactuar con nuestros semejantes, algunos en mayor proporción, otros en menos, algunos con mejores capacidades u otros con menores, pero necesitamos de los demás.
    necesitamos del don de dar y de recibir afecto, y es el tránsito por estos caminos que nos irá llenando la vida. Es muy doloroso ver a tantas personas (especialmente ancianas), llegar a esa etapa de la vida, y sentirse solas. La soledad es motivo de consultas muy frecuentes, y podemos determinar con precisión cuando la causa de la consulta o de determinados síntomas es justamente la soledad.
    El gran filósofo, médico e historiador español Gregorio Marañón, viajó a Montevideo en el año 1937 y dió una brillante conferencia que denominó: SOLEDAD Y LIBERTAD. He tenido la suerte de acceder a ella y poder desgrabarla, citaré algunas compresiones suyas sobre La Soledad: "La civilización, ha convertido a la soledad, en uno de los dones más delicados que el alma puede alcanzar. Fowler, el gran humanista alemán, ha escrito sobre la soledad, páginas maravillosas.
    En la vida primitiva del hombre, la soledad era un tormento.
    La soledad nació, no como alivio, sino como signo negativo, como miedo a la soledad. De este miedo surgió la necesidad de la compañía con los demás seres. Pero la convivencia con los demás seres nos hace perder la libertad, sin la cual, la vida es insoportable.
    El sentido del miedo a la soledad, sólo se nos aclara si buscamos sus raíces más remotas, y esta investigación nos enseña, que el miedo a la soledad originariamente está unido a donde menos pudiéramos esperarlo, al instinto de la conservación. El fin de este instinto, es en efecto, la perpetuación de la especie en nuestros hijos, y en el hombre superior, la perduración de la existencia en la propia obra; pero son muy pocos los hombres capaces de tener el dominio inteligente de sus instintos, es decir de utilizarlo como instrumento de un fin consciente y elevado.
    Eso que en el lenguaje estúpido de los refranes, se llama, hacer de la necesidad virtud, es justamente los que caracteriza al ser de alta calidad humana.
    No cabe duda que este sentimiento es en efecto, otro de los grandes impulsos que conducen a la intimidad social y por lo tanto al fin reproductor. Acaso es el primero de todos en la evolución de las especies. Para mí es evidente que el miedo a la soledad que hoy hemos superado, convirtiéndolo por la inteligencia en el sentimiento contrario, en el gusto de la soledad, pertenece a aquella parte fundamental de nuestra conciencia que hemos heredado de la vida primitiva de la humanidad.
    Por fortuna el alma humana posee resortes infinitos para buscar las posibles fórmulas propias de la convivencia feliz. Es muy grande la cantidad de hombres y mujeres que alcanzan el secreto, por nadie enseñado de lo que podría llamarse “la libre intimidad”. Es cierto, el miedo a estar solos, nos empuja a la unión, el ansia de ser libres, nos lleva otra vez a la soledad, pero no siempre estos dos sentimientos nos obligan a oscilar como péndulos trágicos, de un extremo a otro de la infelicidad. La mayoría de las veces , estas dos fuerzas contrarias y equivalentes mantienen el alma de los hombres en el justo equilibrio y contribuyen a su ansia infinita de perfección. Se necesita para ello, amor, capacidad inagotable de sacrificio, generosidad. Pero las minas oscuras de nuestras almas, están llenas, si se las sabe buscar, de estos metales preciosos, y al fin un día, un día como los otros, milagrosamente, sabemos que el problema que nos angustiaba, y que no podíamos resolver, se ha resuelto el solo; el miedo al vacío y el afán de la libertad, se mezclan entre sí, como en los ritos, el agua y el vino, y aprendemos que en la soledad de dos es donde a veces se encuentra la compañía maravillosa, la que mata a la soledad, y la que conserva la libertad. Hay en el cancionero popular español, una copla cuya emoción recordaré siempre desde que una noche, pensando en estas cosas, el viento me la trajo como respuesta del instinto popular a las dudas del pensamiento, la copla dice así:

    “te llamé en la angustia mía,
    virgen de la soledad,
    y me diste compañía,
    soledad que da compañía,
    quién pudiera decirlo mejor,
    soledad que da compañía,
    esa es, la verdadera libertad”
    Ver soledad y libertad en:
    http://blog.360.yahoo.com/blog-XNDBRus7f6PxkrRo9vns.cHI_CaUjEo-?cq=1&list=1

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  10. Totalmente de acuerdo con los comentarios de Dr.George. La relación con nuestros semejantes no es una elección sino un mandato genético y nos guste o no, debemos darle satisfacción para no sentirnos desgraciados.
    En el área de las soluciones, habría que hacer una importante labor con los ancianos como colectivo mayoritariamente aquejado de este terrible mal y, justamente, en la peor época de la vida: sin futuro, sin energía, sin ilusión y con buena parte de sus antiguos amigos y familiares desaparecidos o muy deteriorados.
    Pienso que compete al Estado organizar actividades estimulantes, encuentros en ambientes apropiados, cursos de aprendizaje de las nuevas tecnologías de comunicación, tales como los foros, chats, blogs, etc. que permitan al anciano reconstruir una nueva vida de relación que eleve su estado anímico y le proporcione un motivo por el que vivir cada día.
    Saludos.

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  11. Muy importante ese aspecto que ha citado Yack con respecto a la soledad que sienten las personas que transitan la vejez, en ese aspecto del apoyo del estado y de la solidaridad, el Dr. Valentín Fuster sostiene la importancia de "promover una vejez activa y solidaria", es decir que el que está bien pueda ayudar al que está más limitado. También Eduard Punset en su libro un viaje al amor habla de que no hay edad con más cantidad de pérdidas que la senectud, y por consiguiente la necesidad de afecto y de amor es mayor allí.
    He encontrado otro blog con análisis muy interesantes y con una marcada preocupación por la atención de las personas mayores, como lo plantea Ud.
    http://recreadultos.blogspot.com/
    Y en Uruguay como en muchísimos países existens UNIVERSIDADES DEL ADULTO MAYOR, (Uni-3) que realmente realizan una tarea fantástica. La Uni 3 en Uruguay se inició en 1983 como una réplica de la prestigiosa UNI-3 GINEBRA, institución modelo que funciona en la sala Piante de la Universidad de Suiza. Tuvo en sus comienzos el carácter de una Universidad de la Tercera Edad. En la actualidad sus esquemas se han modificado en función de los criterios fundamentales de la Educación Permanente. Está abierta a todas las personas sin excepción. No existen limitaciones para el ingreso ni se exigen constancias de estudios previos. Su finalidad esencial consiste en reivindicar el derecho de todo adulto a SER, PARTICIPAR, CONTRIBUÍR COMO PROTAGONISTA AL DESARROLLO DE LA COMUNIDAD, DAR Y RECIBIR, TOMAR DECISIONES, CULTIVAR NUEVAS AMISTADES, HACER MÁS RICA, DIGNA Y ARMONIOSA LA VIDA. En América Latina existen UNI3 en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, México, Paraguay y Venezuela.

    http://www.gerontologia.org/portal/information/showInformation.php?idinfo=55
    POr último Yack, quién para mí ha dado en el clavo con sus consejos para vivir 100 años ha sido el Maestro Roberto Abadie Soriano, quién cuando tenía 60 años escribió estos sabios consejos, que me los entregó a sus 96 años de edad cuando lo atendí en el Sanatorio Impasa de Montevideo:
    CONSEJOS PARA VIVIR 100 AÑOS:
    - Vida sana y ordenada
    - La comida, moderada
    - No abusar de los remedios
    - Buscar por todos los medios,
    - de no alterarse, por nada
    - Ejercicio y Diversión.
    - No tener nunca aprehensión.
    - Poco encierro, mucho trato
    - Y continua ocupación

    Un saludo y felicitaciones por su blog.

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  12. Agradezco su interés e interesantes comentarios. Creo que, aunque sólo sea por egoísmo, porque algún día seremos ancianos, deberíamos tomarnos muy en serio la mejora de la existencia de estas personas a las que debemos todo lo que somos y tenemos.
    La vida sólo merece ser vivida en la medida que tenga un objetivo, un proyecto que le dé sentido. Y es fácil proporcionar a los ancianos ese objetivo. Sólo tenemos que concienciarnos de que las carencias afectivas y psicológicas pueden ser tan importantes o más que la ausencia de salud o la falta de medios y que ambas van muy relacionadas. Es más económico y al mismo tiempo más efectivo proporcionar ilusión que recursos materiales.
    Ya que hemos conseguido prolongar la vida, el siguiente paso es convertir ese plus de vida en algo que merezca ser vivido.
    Muy interesantes los blogs que menciona y los remedios para prolongar una vida sana y en plenitud.
    Seguimos en contacto.

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  13. Teresa12:54

    Hola! Me llamo Teresa, acabo de mudarme al barrio y estudio filosofía. Transgredo de esta forma las leyes del anonimato cibernético pero confío en que ustedes, seres sociables, no tendrán ningún instito persecutorio del que pueda temer. No digo esto por que sí, sino porque tras la lectura de los comentarios veo que se hace hincapié en una serie de tópicos a mi juicio muy trillados e ineficaces para el estudio del problema, tales como la apelación a factores genéticos, neurobiológicos, biológicos, comparativa con otros seres con los que se supone que nos diferenciamos ¿meramente en una cuestión de grado? Es éste uno de los mayores temores que me ha suscitado la lectura de entradas anteriores, aunque es un recurso muy extendido, recuerdo aquél año en periodismo un profesor afirmando continuamente que "las abejas se comunican" etc.
    La raíz de todas estas discusiones se halla en una mala definición de los términos, pues una definición de comunicación en sentido muy laxo podría dar lugar a que la afirmación "las abejas se comunican"fuese correcta. Pero el peligro de no acotar los términos que se discuten es tremendo: si todo es comunicación nada lo es, perdemos el sentido y caeremos en un discurso vacío de significado.
    Igual sucede con términos como "lo normal", "la felicidad" la apelación a la mayoría, etc.
    No obstante considero esencial el recurso a las opiniones comunes como vía de entrada para cualquier discusión, pero se trata de cuestionar desde un punto de vista crítico, creo.
    En otras entradas se apelaba al sistema económico, al ritmo frenético de la vida moderna que nos obliga a llevar una vida fragmentada tipo HOMBRES IKEA, desmontables y demás. Sin negar la importancia de estas cuestiones, creo que en las intervenciones se ha olvidado acotar, de nuevo, que entendemos por social, y cómo se entiende social frente a otra dimensión que nos acerca a los otros como lo político, por ejemplo. Porque si por social se entiende el vínculo afectivo, al final lo que hay,parece, es un desbordamiento de las lindes del ámbito familiar a un terreno en el que (por todo lo dicho y otras razones, a saber, competitividad, movilidad, flexibilidad, masificación...)esta no es -utilizando un término muy usado también-eficiente.
    Sigue más adelante

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  14. TERESA13:03

    CONTINUACIÓN

    Leí también que el hombre no es autosuficiente y por ello NECESITA DE LOS DEMÁS, pero claro de nuevo el problema conceptual, ¿qué es necesidad? la necesidad es una conectiva, con significado sobre un segundo término ineludible, igual sucede con"útil" (útil solo es "para otra cosa"),uno necesita UNA COSA, así que efectivamente podemos definir al hombre como individuo que necesita cosas pero para conocer el fundamento de las necesidades tendremos que ver QUÉ ES ESO QUE NECESITA.Si no sucede lo que antes con la comunicación: si todo es necesidad nada lo es, si el hombre necesita todo (un hombre enteramente hambriento e insaciable) entonces la felicidad deviene una broma macabra, pues es obvio que el todo es inalcanzable. Espero que en eso estemos todos de acuerdo.
    También habrá que discutir la cuestión del grado de necesidad, pues es obvio que comer es más necesario que jugar a la Wii por ejemplo, o no quizá no es tan obvio, pero entonces tendremos que ver que sin comer el hombre muere y hasta la fecha, nadie ha muerto por no jugar a un videojuego- si decide suicidarse lo hace él mismo, no la consola, la inanición per se aniquila, podemos hablar en términos del mayor o menor grado de mediatez si queréis-.
    Volviendo de nuevo al asunto de la negación de la autosuficiencia habrá que ver de qué estamos hablando: aquí se trata de un asunto que desborda la clase de sistema económico-político en que vivamos, pues se pone por medio una cuestión de naturaleza más atemporal como es la de nuestra finitud; no podemos hacerlo todo, un médico al llegar a casa necesita de todo, desde un fabricante de llaves y cerraduras, hasta un ganadero que cuide a los animales que posteriormente en un matadero se van a convertir en carne apta para el consumo, etc. En ese sentido el hombre no es autosuficiente. Pero examinemos en qué consiste la soledad y por oposición a qué se da: el individuo que se siente "solo" no negará que existan el ganadero, el cerrajero...existen y de ellos depende para abrir la puerta de su casa, etc. Pero ahora bien, que existan no quiere decir que le ACOMPAÑEN, que le QUIERAN. La variable es afectiva, no responde a un mantenimiento meramente operatorio en aras a fines colectivos como el que puedan tener las hormigas o abejas- sin querer con esto volver al asunto de la radical diferencia respecto al reino animal-. Así pues la soledad es una noción afectivo-emotiva. Otro asunto muy interesante expuesto creo por Yack es que la soledad no se restringe a la gran ciudad sino que en un pueblo puede ser aún más cruel e insoportable. Totalmente de acuerdo. Porque es ahí donde la soledad muestra su verdadero rostro: todo el mundo se conoce "de vista", conoce la exterioridad y los datos que definen el "perfil" (otra noción muy en boga) podrían todos decir todo lo externo de esta persona: qué hizo aquel día que, cómo viste, dónde va, con quién se codea....El pueblo definiría mucho mejor que la ciudad qué es la soledad pues cubiertos todos los casos que hacen que un individuo sea conocido, quiero decir, cubierta toda la sociabilidad en tanto que pertenencia a una comunidad sin anonimato, se ve perfectamente que "AÚN ASÍ HAY SOLEDAD". Por tanto las variables (económicas-laborales-competitividad-red administrativa y burocrática presentes en, pongamos Madrid, que darían cuenta de la soledad - parece comprensible que un oficinista que trabaja 14 horas seguidas se sienta un poco solo- se anulan o permanecen de manera marginal frente a la raíz del problema, patente en el contraejemplo del pueblo donde satisfechos los requisitos que hacen la vida de la ciudad invivible, pues allí no hay enormes colas, ni metro, ni 6 millones de desconocidos básicamente, el fenómeno se muestra con plena crudeza, pues además allí las posibilidades de evasión (creo que a esto también apuntaba Yack) son reducidísimas, por no decir inexistentes.



    sigue, ya termino en la siguiente

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  15. teresa13:07

    De hecho la asociación, la tertulia, permite el contacto de gente que con independencia de compartir trabajo, estudios,etc, COMPARTEN, y aquí si que hay una actividad "social" o más bien "política"(como confesión personal he de reconocer que "social" no me gusta en exceso, parece el híbrido mutante, mutante con todo su componente también enfermizo, entre lo privado y lo político),como digo, comparten unas ideas, un flujo de ideas. Señalaba Tocqueville como el mayor peligro del aislamiento que la democracia trae consigo es el estancamiento social. El proceso que describe el autor en su obra "LA DEMOCRACIA EN AMERICA" es este: individuo que persigue la comodidad y los bienes materiales, aislamiento, a mayor aislamiento mayor obsesión por la vida privada y su protección (esto explicaría el reciente enganche al clavo ardiendo, esto quizá resulte paradójico pero a mis 22 años veo a mi alrededor y cantidad de gente de mi generación que se plantea la vida en pareja como horizonte teleológico,el príncipe azul o Mesías salvador, también da cuenta del "lado oscuro": violencia doméstica ,etc),a mayor preocupación por la defensa de lo propio menos preocupación por lo ajeno, hasta que la dimensión política, incluso, el único ámbito donde el individuo puede exponer sus ideas abiertamente es una caja donde se inserta un voto. He ahí la democracia. Decía Yack también que nadie en su sano juicio se relaciona con gente si no es porque quiere. Sí y no. Conforme en que mientras sigamos siendo "hombres" aspiraremos a la mirada del otro, ahora bien, ¿el cualquier otro? Sorprende entrar en una página de internet y ver noticias tipo "señora de 45 años recién divorciada con una hija, busca amigos con los que salir, ir al cine, etc". Dice amigos y pone como requisitos "que vayan al cine, etc(no dice siquiera que les guste hacerlo o no)". No sé si me explico. Quiero decir que el poder de elección se anula, se quiere amigo como categoría cuasi ontológica, sea quien sea. ¿O NO?

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  16. teresa, ya termino13:17

    Claro que podemos ver el fenómeno como extendido, por ejemplo, en la adolescencia, el sentimiento "gregario" (también alguna entrada hablaba de esto) huye -el término huida aquí también alude al rechazo- de lo familiar y busca la PANDILLA, LO SOCIAL. Pero, y esto es un poco a lo que quiero llegar, la paradoja de esta sociabilidad es que no es sino el intento frustrado de ampliación de lo familiar. De modo que este organigrama SOCIAL, corrobora que no somos autosuficientes, pero precisamente porque nos vuelve más autosuficientes que nunca, sopena de no ser "normales", al convertirnos en dependientes de que no sólo te quiera incondicionalmente la familia, sino un "grupo gregario", de unos supuestamente iguales (igualdad tan cuestionable,otro tema).Lo segundo y último que quería llegar y que veo que se olvida: las relaciones de poder. Eso daría cuenta de lo que tanto se ha dicho en las entradas anteriores: LA SOLEDAD BUSCADA O IMPUESTA.El asunto a mi modo de ver es que la cuestión de que uno voluntariamente elija no salir un sábado por la noche (actividad reconocida como social por antonomasia, al menos en un radio de edad comprendido entre los 13 y los 40-50..no sabría poner el límite) porque prefiere estar en casa leyendo o viendo una peli o por contra, porque no tiene con quien hacer aquello que desea, se refugie en su soledad en su a solas consigo(personalmente, considero lo unidireccional : leer, cine, televisión, como un encuentro de uno con otro, pero sin réplica,solitario; no así el compartir las lecturas con otros), o dicho de otra forma la diferencia entre la soledad como refugio y la soledad elegida, estriba en una cuestión de poder. Y este poder se lo concede uno a uno mismo, pero al decir uno metemos en el saco toda la anterior experiencia pasada, todo el listado de fracasos y rechazos ante los cuales el individuo habrá quedado mejor o peor parado. La posición en la que uno se sitúa para elegir o no hacer algo. Y así la señora anterior de 45 años, la del anuncio, reconoce no estar en situación de poder elegir con quien relacionarse, o al menos espera una contestación a ese mensaje. Porque bueno parece que el ámbito de poder de uno (aquí se ve también el sentido de tantos libros de autoayuda en el mundo actual)es la variable antonomásica de la soledad. Ya no sólo el PODER o no salir de ella y tener una vida "social"satisfactoria, sino, sino el PODER O NO SOPORTARLA.
    Creo que ya he escrito demasiado y bueno la verdad es que sigo dándole vueltas a esto último. Un saludo y un placer.
    pd: ¿porqué la tertulia cibernética si se restringe a un barrio?

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  17. Hola Teresa, he leído tus interesantes reflexiones y casi he sentido vértigo al imaginar lo que tu inteligencia veinteañera dará de sí cuando alcance la plenitud propia de edades más provectas.
    Pero mientras eso ocurre, intentaré contestar a una cuestión puntual que me ha llamado la atención: La comunicación.
    Para mí la comunicación es el intercambio de información entre dos agentes inteligentes, o capaces de procesar información, ya sea el minúsculo cerebro de una hormiga o el de un ser humano con sus cien mil millones de neuronas interconectadas. Pero lo importante es que al comunicarse, se genera una mente virtual externa, a la que sólo tienen acceso los miembros del grupo social, capaz de resolver cuestiones inaccesibles al humilde individuo, ya sea hormiga, abeja o ser humano. Y, dado que las expectativas de supervivencia crecen para los animales sociales, al disponer de un gran cerebro virtual que puede llegar a ser tan eficiente como lo es la civilización humana, es muy relevante para lo que estamos hablando que dos cerebros o más se puedan o no comunicar entre sí.
    En lo de la falta de acotaciones llevas razón, pero esa es una necesidad de la propia comunicación. Si incluimos en nuestro discurso todas las acotaciones posibles, más que un discurso será un zarzal de acotaciones donde nadie acudirá por miedo a pincharse continuamente. Y el ser humano es, por encima de todo, cómodo. Así que lo que se suele hacer en estos casos es suponer que el lector es capaz de acotar por sí mismo, utilizando para ello su sentido común, sin el cual, de todas formas, ningún discurso sería entendible.
    Y sólo me queda darte mi más cordial bienvenida y manifestar mi confianza en que tus intervenciones enriquecerán nuestras mentes por el viejo y probado método de intercambiar información intraespecífica, el mismo que utilizan las hormigas, las abejas y los seres humanos entre otros.
    Saludos.

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  18. Anónimo0:35

    Sufro de soledad.

    Desde mi infancia he tendido a alejarme de la sociedad. Excuso esta condición en mi falta de autoestima debido a mi sobrepeso, a un abuso sexual menor en la infancia, a mi sentido crítico sobre el mundo y el por qué de la vida, a las heridas que las personas me han causado, a la falta de independencia, a la falta de dinero, a la falta de inteligencia....

    Durante 4 años tuve una relación afectiva que terminó hace 3 y desde eso momento mi condición ha empeorado, viví 7 meses o más tras las paredes de mi casa, deje mi trabajo, deje mi ciudad, ahora vivo con mis padres, sin trabajo, sin nada que hacer, sin amigos, me he refugiado en una relación casual con una persona menor y en el uso de la marihuana. Al leer esto que escribo y reflexionar sobre mi vida no puedo creer que esto salga de mi, pero es así. Al encontrar el amor, creí que mi vida estaba resuelta, tenía trabajo, tenía una empresa que empezaba a funcionar, tenía amor. Hoy en día siento que nada funciona, y este estado me lleva a reflexiones más fuertes sobre la vida y mi existencia. Si somos simplemente una especie más que quiere sobrevivir, yo que siento que no he nacido para este mundo debería provocar mi muerte y paras de sufrir? y mi familia? y la vida que soñé?

    Llevo 2 años evitando el suicidio, voy sobreviviendo sin entusiasmo, arruino mis relaciones personales no sé por qué ni cómo.

    GRACIAS POR LEER ESTO Y SI HAY UN COMENTARIO AL RESPECTO LO AGRADEZCO... ESTOY BUSCANDO ESPERANZAS

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  19. Anónimo0:45

    Insoportable soledad

    Desde la infancia he deseado amigos, entro al fb y envidio a todos ellos q se ven siempre en buena compañía y risueños, y me pregunto por qué es fácil para ellos y no lo es para mi?

    Desde niña me ha acompañado la soledad, mis excusas han sido, mi sobrepeso, mi baja autoestima, las heridas que me han causado, el posible retraimiento provocado por un abuso sexual menor.

    Durante 4 años tuve una relación que funcionó bien los dos primeros y luego por infidelidad de la otra parte se torno por mi parte asfixiante y codependiente. Creí q al tener amor, trabajo, estabilidad, tendría la felicidad y mi vida estaría resuelta... luego de esto renuncié a mi trabajo, deje mi ciudad, y caí en una soledad más profunda, una soledad que me ha llevado a la inactividad, al miedo. Tengo 33 años y vivo con mis padres, aunque a veces me siento poco inteligente otras creo que no es así, y creo que ese es el problema, creo criticarlo todo demasiado.... No se que hacer para darle sentido a mi existencia. las ideas suicidas van y vienen por mi mente, entendiendo al hombre como un puñado de celulas más, un organismo que viene se reproduce y muere. Quisiera saber su opinión al respecto... estoy buscando una esperanza!

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  20. Por lo que cuentas estás metido en una situación en la que no encuentras salidas y eso te lleva a pensar que no las hay.

    Pienso que el primer paso es creer que existe una salida y que esta salida pasa por aceptar que tienes ante ti un gran reto y que sólo tú puedes resolverlo.

    El segundo paso es averiguar qué es lo que falla en ti y a partir de ahí emprender una serie de acciones para corregir esos problemas. Es decir, catalogar todos los problemas que bloquean tu vida y a continuación decidir qué puedes hacer para resolver cada uno de ellos.

    Por ejemplo, la solución del problema del sobrepeso pasa por consultar a un especialista y seguir a rajatabla el plan de adelgazamiento.

    En síntesis, mi sugerencia es esta:

    - Escribir en un papel todos los problemas que tienes.

    - Buscar para cada uno de ellos una solución (aquí puedes contar con mi ayuda).

    - Empezar a trabajar en la solución de cada uno de ellos con voluntad y sin desfallecer.

    La única forma de salir de una situación difícil es comprender cuál es el problema, cual la solución, trazar un plan viable por etapas y ponerlo en práctica sin permitirse una sola excepción.

    Si lo deseas, puedes plantear una relación de los tres o cuatro problemas que en tu opinión son la causa de tu situación actual.

    Saludos y suerte.

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  21. Juan Bautista19:03

    Estimados, me gustaría agregar algunas reflexiones.

    El sentirse querido es el alimento fundamental para enfrentar la vida y poder disfrutarla plenamente. Lamentablemente por problemas de comunicación y situaciones vividas muchas veces no nos sentimos queridos. La falta de autoestima es generalmente causada por maltrato de personas cercanas (familiar directo, pareja, amigos, etc.).

    La causa de la soledad no es nuestro sobrepeso, un defecto físico o una situación vivida. ES NUESTRA BAJA AUTOESTIMA. En un mundo competitivo y dónde el éxito se relaciona al aspecto físico y la tenencia de bienes materiales, factores meramente superficiales, es fácil sentirse perdedor.

    Debemos valorar lo que somos, no lo que tenemos; no importan nuestros defectos o nuestra historia. Somos todos seres excepcionales. Esta no es una afirmación de buena cuna. Es la bella realidad.

    Un ejemplo es el caso de Nick Vujicic, quién nació en diciembre de 1982, en Melbourne, Australia, sin brazos ni piernas y ha logrado, pese a las dificultades, encontrarle sentido a la vida. Es en definitiva la forma como miramos el mundo lo que nos hace tener una buena o mala autoestima.

    Y para ser querido no necesitamos ser exitosos. El éxito viene y se va. Basta que seamos buenas personas. Y no importa lo que fuimos antes; siempre podemos volver a empezar.

    También hay que considerar que la sensación de soledad puede deberse a problemas de desequilibrios biológicos, que afectan negativamente como percibimos el mundo. En este caso debemos recurrir a un especialista. La falta de litio es un ejemplo. Pero también es recomendable recurrir a la ayuda especializada cuando son los defectos físicos o situaciones vividas las que nos están afectando, ya que una visión objetiva con preparación nos puede servir de base para modificar la forma en que miramos el mundo.

    Animo y recuerda que vales tanto como cualquier persona y sólo tienes que quererte para poder dar lo mejor de ti y vivir una vida más plena.

    Saludos,

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  22. La gran enfermedad del siglo XXI es la soledad. Vivimos en grandes ciudades, rodeados de millones de personas y con una comunicación instantánea y, paradójicamente, estamos más solos que nunca, sin un papel en un grupo humano.

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  23. Buena observación la que haces al final. No se trata simplemente de relacionarse con los demás, sino de sentirse útil, integrado en un grupo que nos reconoce, nos respeta y nos necesita.

    Es una necesidad ancestral de una especie que necesita cooperar para sobrevivir y prosperar. Y solo cuando lo conseguimos, nos sentimos auténticos seres humanos.

    El mundo actual ha derivado hacia una estructura organizativa que no facilita mucho este modelo básico, en especial si no accedes a un trabajo gratificante en el que se cumplan esos requisitos. También, la familia, el otro ámbito en el que cabría sentirse integrado, se está deshaciendo bajo la presión de los nuevos modelos culturales.

    Lo único que nos queda es trabajar con ahínco en encontrar un lugar a medida de nuestras necesidades. Pero no es fácil.

    Saludos cordiales.

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