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Cómo fundar y mantener una Tertulia

Hace más de tres años que los miembros de la tertulia que da nombre a este Blog, acordamos reunirnos periódicamente para hablar sobre diversos temas desde el punto de vista filosófico.

La experiencia ha sido tan positiva que ha convertido el lunes en un día especialmente satisfactorio para sus miembros.


Pero no nos engañemos. No ha sido fácil mantener el funcionamiento de la tertulia durante este largo periodo de tiempo y en varias ocasiones hemos transitado por el páramo del caos y el desfiladero de la frustración.


A lo largo de este periodo de aciertos y errores hemos acumulado una valiosa experiencia en la gestión de la tertulia y, en base a ello, hemos creído llegado el momento de ponerla a disposición de nuestros lectores para que ellos puedan, a su vez, fundar sus propias tertulias y beneficiarse de nuestra experiencia.

Si este articulo consiguiera estimular la emergencia de nuevas tertulias filosóficas, nos gustaría intercambiar experiencias, ideas, dudas, problemas y soluciones, participar en los debates a través de los respectivos blogs e incluso organizar reuniones para conocernos y participar en nuestras respectivas tertulias.

Pero dejemos todas estas posibilidades para el futuro y concentrémonos en el ahora y en el cómo fundar una tertulia. Y para empezar, nada mejor que una breve descripción de nuestra propia tertulia:

La tertulia filosófica Puerta de Toledo está constituida por ocho miembros. Nos reunimos en una cafetería de Madrid a las 10’30 los lunes y damos comienzo a la tertulia a las 10'45 que se prolonga durante dos horas, en las que cada tertuliano va exponiendo su opinión sobre el tema del día, en sucesivos turnos.

Antes de separarnos, acordamos el tema que se tratará en la próxima tertulia y uno de nosotros añade una entrada al Blog con una breve introducción del tema elegido. Los miembros de la tertulia pueden participar en el Blog aportando una ponencia con su visión personal y/o añadir comentarios a la entrada.

Los lectores invitados (cualquier internauta que no sea miembro de la tertulia) tienen plena libertad para añadir comentarios y mantener debates sobre cualquiera de los temas ya tratados, que permanecen abiertos por tiempo ilimitado.

Hasta aquí, una descripción general de la estructura y del funcionamiento de la tertulia pero dentro de este caparazón externo existe un delicado y preciso mecanismo normativo que mantiene su funcionamiento y la concordia entre sus miembros. Es precisamente la descripción de este mecanismo, fruto de la experiencia acumulada a lo largo de un proceso evolutivo basado en aciertos y errores, la que ofrecemos a nuestros lectores para que la empleen en crear sus propias tertulias y en mantenerlas con buena salud por tiempo ilimitado.

Pero pasemos ahora a lo importante, es decir, a la descripción de la normativa que mantiene funcionando la tertulia a satisfacción de todos sus miembros.

Y la primera cuestión a considerar es que una tertulia es, ante todo, una reunión de amigos en la que no cabe la enemistad, los grupos enfrentados, las reyertas, la provocación, la discusión acalorada ni la menor falta de civismo y respeto a los demás. Y por esa misma razón, la normativa no sólo debe referirse a los aspectos formales del intercambio de ideas, sino, y aquí está la clave del éxito, a la evitación de la aparición de conductas hostiles entre los tertulianos.

Vayamos por partes:

Cómo fundar una tertulia

El Iniciador, que es quien toma la decisión de fundar una tertulia, debe convocar a los futuros miembros en una reunión de carácter fundacional.

Los miembros de la tertulia, pueden provenir del círculo de amistades del Iniciador o del resultado de una convocatoria en el tablón de anuncios de una biblioteca pública, parroquia, club, centro de actividades culturales, etc.

El lugar de reunión, puede ser una cafetería tranquila o un local adecuado.

La hora de celebración, debe ser compatible con el horario de trabajo de los posibles interesados y la frecuencia puede ser semanal, quincenal o mensual. Conviene recordar, mediante una nota o e-mail la siguiente convocatoria.

Ejemplo de una convocatoria:



Atención: Para todos aquellos que estén interesados en participar en una tertulia filosófica, se convoca una reunión para el día xx en xxxxxx a las 6 PM de la tarde que durará hasta las 8 PM.

La tertulia girará en torno al tema "Qué hacemos con nuestros hijos".

En sucesivas tertulias se tratarán temas de interés general, tales como el arte, la amistad, las relaciones de pareja, la situación económica, etc.

La única condición para participar será tener más de 16 años.

Para cualquier duda, pueden escribir a la dirección xxxxxx@xx.es o al teléfono xxxxxxxxx.

Convoca y modera: Santiago Rionegro.



En la reunión inicial, el Iniciador debe presentarse a sí mismo como el convocante de la reunión y obtenerse de dar detalles hasta que de inicie solemnemente la reunión, que tendrá lugar transcurridos unos quince minutos desde la hora de la convocatoria.

El Iniciador debe tomar desde el comienzo el control de la situación, exponiendo claramente la estructura y las normas de funcionamiento de la tertulia sin manifestar dudas o titubeos. Debe presentar estas normas como el estatuto fundacional de la tertulia, que podrá ser modificado en el futuro por consenso y siguiendo las normas que para ello se recoge en el propio estatuto.

El Iniciador debe evitar a toda costa las temibles “tormentas de ideas” en las que cada uno expone una ocurrencia a cual más disparatada, porque esta situación acaba en el caos cuando no en una discusión acalorada que puede incomodar a los clientes de la cafetería y a los participantes.

Así que, desde el principio, nada de discusiones abiertas. El Iniciador debe conservar el uso de la palabra hasta el comienzo de la tertulia, y si alguien pide hablar, debe indicarle que habrá un espacio para preguntas después de la tertulia.

El Iniciador debe anunciar que va a explicar las normas de la tertulia y que inmediatamente después se va a celebrar una tertulia para que todos puedan ver prácticamente cómo funciona.

Las normas que debe comunicar o leer directamente son:

El uso de la palabra: Sólo puede hablar la persona que tenga el turno de palabra y únicamente durante dos minutos.

Moderación: El Iniciador se encarga de dar la palabra al interviniente, medir el tiempo que dura la intervención y pasados los dos minutos, levantará la mano para que el que esté hablando termine inmediatamente su intervención.

Después concederá la palabra al tertuliano situado a la derecha del que acaba de intervenir. No es obligatorio intervenir ni consumir los 2 minutos. Nadie puede hablar durante la tertulia excepto el Iniciador para quitar y dar el turno de palabra o cuando se vulnere alguna norma para indicar que norma se ha incumplido.

El Iniciador también puede intervenir, como un tertuliano más, cuando le toque el turno.

Normas de cortesía:

  • No hay que citar literalmente lo que otro tertuliano ha dicho.

  • No hay que descalificar lo que otro tertuliano ha dicho.

  • Se deben utilizar argumentos autoevidentes y no argumentos de autoridad.

Una vez que el Iniciador ha leído y explicado en voz alta las normas de funcionamiento de la tertulia, éste propondrá comenzar directamente una tertulia sobre un tema fácil que todos conozcan, como por ejemplo, “la amistad”, para que todos puedan ver en funcionamiento la tertulia, disfruten de ella y quede fijada en sus mentes para siempre la mecánica básica.

Cuando se haya cumplido el tiempo estipulado (2 horas desde la convocatoria), el Iniciador dará por terminada la tertulia e indicará un lugar en Internet dónde pueden acceder al estatuto completo, y también debe llevar dos o tres estatutos impresos para entregarlos a aquellas personas que estén interesadas y que no dispongan de conexión a Internet.

(¡) Antes de la convocatoria es conveniente haber creado un blog cuya primera entrada sean los estatutos. Estos estatutos pueden ser los que aquí se proponen, con algún pequeño ajuste, aunque advertimos que cualquier cambio puede ser contraproducente, como se verá más adelante.

Como último acto, se dará las gracias a todos los asistentes y se les citará para la próxima tertulia, anunciando el tema que se tratará en ella, fecha, hora y lugar.


Estatutos de la tertulia

Advertencia preliminar: Estos estatutos no son un conjunto arbitrario de normas. Por el contrario son el resultado de una larga experiencia de funcionamiento exitoso de una tertulia real que ha subsistido, gracias a ellas durante más de seis años. Todas y cada una de estas normas han surgido como solución adaptativa a los problemas que se fueron planteando con el transcurso del tiempo y, por lo tanto, constituyen un entramado sólido que se autocomplementa y sostiene.



En consecuencia, el lector debe considerarlos como un conjunto de normas con coherencia interna, que aunque en algunos casos puedan parecerle absurdas, limitativas o excesivamente coercitivas, son las que más libertad otorgan a sus miembros para expresar libremente sus ideas. Cualquier cambio, por muy sutil que sea, puede desestabilizar el conjunto, por lo que recomendamos respetarlo tal cual y sólo introducir pequeños cambios en el supuesto de que se planteen problemas que no puedan resolverse por la sola aplicación de esta normativa.


Comienzo:
Quince minutos después de la hora de la convocatoria se dará comienzo a la tertulia. La primera tarea a realizar es elegir el tema para la próxima tertulia. El Iniciador se encargará de aportar una relación de cinco temas escritos en una hoja, leerlos en voz alta y a continuación pasar el listado para que cada miembro de la tertulia marque con una cruz el que prefiere. Cuando se haya terminado la ronda de votación, se anunciará el tema que haya conseguido más votos y que se tratará en la próxima tertulia.

Adicionalmente, el Iniciador se encargará de añadir en la lista de futuros temas a tratar, las propuestas que realicen los contertulios, sin límite de cantidad.

También eliminará de la lista el tema tratado, y en la próxima tertulia seleccionará los cinco temas siguientes para someterlos a votación. Si es posible, después de la tertulia, convendría hacer una entrada en el blog con el tema tratado, para continuar el debate en el propio blog, por parte de los que estén interesados, ya sean o no miembros de la tertulia.

La tertulia:
Una vez decidido el tema para la siguiente reunión, el Iniciador invitará a los presentes a que tomen la palabra, y si nadie quisiera comenzar, lo hará él mismo.

El tertuliano que tome la palabra podrá hablar sin ser interrumpido, en ningún caso, durante 2 minutos. El Iniciador deberá llevar el control del tiempo y detener la intervención levantando la mano cuando se haya consumido el tiempo.

Es importante que la intervención se interrumpa inmediatamente, permitiéndose como máximo 5 segundos para terminar la frase o la idea que se esté exponiendo. Si se permite un tiempo de gracia, ese tiempo se irá dilatando discrecionalmente y se convertirá en motivo de agravios comparativos.

A continuación el Iniciador dará la palabra al tertuliano sentado a la derecha del que acaba de intervenir y se repetirá el ciclo hasta terminarse el tiempo disponible que se haya establecido de antemano (2 horas es lo recomendado).

Terminación:
Cuando el Iniciador estime que se está acabando el tiempo, iniciará un turno de 1 minuto para que cada contertulio realice un resumen extractado de su opinión sobre el tema.

Una vez terminado el turno de 1 minuto, la tertulia se habrá terminado y se romperá la disciplina, recuperando cada miembro total libertad para hacer o decir lo que desee, perdiendo el iniciador su estatus hasta la próxima tertulia.

Algunos puntos importantes:

  • Conviene que el Iniciador disponga de un método automático para medir el tiempo, como un reloj con cuenta regresiva que emita un pitido cuando hayan terminado los 2 minutos. Es importante que se respete el tiempo escrupulosamente y la mejor manera de que no haya fallos es automatizarlo para evitar distracciones. Puede emplearse también un reloj de arena, un reloj de cocina, etc. y en último caso un reloj convencional.




  • El contertulio que tiene la palabra puede hablar de cualquier tema, aunque lo habitual es que lo haga sobre el tema que se ha elegido. Dado que sólo dispone de 2 minutos, se le permite utilizarlos para hablar de lo que desee.




  • Cuando le corresponda el turno de palabra a un tertuliano, éste puede renunciar y en tal caso correría el turno, sin que le sea posible intervenir hasta la próxima ronda. La duración de cada intervención no puede exceder los 2 minutos, pero si puede acabar antes.




  • Con frecuencia surge la polémica de si un tema es o no filosófico. Hay que partir de la base de que cualquier tema puede tratarse desde un punto de vista filosófico. La única condición que debe reunir un tema para ser tratado es que haya sido propuesto por un miembro de la tertulia y elegido por mayoría entre una lista de cinco.




  • Durante la tertulia no se puede hablar nunca de la propia tertulia. Con frecuencia se inician debates absurdos sobre si el tema elegido es o no interesante, es filosófico, carece de interés, ya se ha tratado, sobre si debería cambiarse el método, etc. etc.

    El Iniciador no debe permitir estos debates e insistir en que eso puede hablarse cuando termine la tertulia. La normativa de la tertulia nunca puede ser tratada dentro de la tertulia.

    Para introducir cambios en el funcionamiento de la tertulia, debe seguirse el siguiente procedimiento:




  • El proponente del cambio o modificación debe manifestar, inmediatamente después de terminada la tertulia, que desea plantear una modificación en el funcionamiento de la tertulia. En la siguiente tertulia debe traer la propuesta escrita y entregar una copia a cada miembro para que la lea. Esto puede hacerse mediante e-mail si todos tienen acceso a una cuenta de correo.




  • La siguiente tertulia se terminará 15 minutos antes para disponer de tiempo en el que tratar el tema.




  • El proponente tendrá 3 minutos para explicar su propuesta. Después habrá un turno de 1 minuto para que cada contertulio exponga su opinión sobre los pros y contras de la propuesta. Un nuevo turno de 3 minutos para que el proponente conteste a las intervenciones y por último votación secreta (SI o NO). Si hay mayoría de síes (empate sería NO) se aprueba el cambio con la posibilidad de que más adelante se proponga, por el mismo procedimiento, volver a la configuración anterior.




  • No se puede hacer más de una propuesta a la vez, ni modificarla durante el debate. El proponente puede reconsiderarla a la vista de las opiniones manifestadas y dejar para más adelante el presentar una nueva propuesta.
    Normas de cortesía:

    Es fácil que en una tertulia se exciten los ánimos y que aparezcan brotes de agresividad, ofensas, sentimientos de rencor, etc. Si no se evita este tipo de actitudes y comportamientos, la tertulia se degradará y dejará de funcionar. Para mantener un buen clima, deben seguirse las siguientes normas:

    No citar literalmente
    Cuando un tertuliano A, quiera hacer referencia a alguna idea que ha expuesto otro tertuliano B, el tertuliano A no debe citar lo que B ha dicho porque suele citarse mal, y eso provoca la justa queja del citado.

    Por ejemplo:

    A dice: "No siempre hay que fiarse de la opinión de un cirujano porque sus palabras pueden estar sesgadas por el deseo de ganar dinero..."

    B incumple la norma diciendo: "Acaba de decir A que nunca hay que fiarse de un cirujano..."

    B debería decir: "En relación con lo que ha dicho A, mi experiencia personal es que los cirujanos de la sanidad pública son dignos del mayor crédito...."

    o mejor todavía: "Mi experiencia personal es que los cirujanos de la sanidad pública son dignos del mayor crédito...."

    Como norma, si se va a expresar desacuerdo con alguna idea expresada, NO CITAR LA FUENTE.

    Sí se permiten las referencias amistosas:

    A dice: Estoy muy de acuerdo con lo que ha dicho B, y en este sentido yo añadiría...

    O bien:

    A dice: "B acaba de hablar de un tema muy interesante. Mi opinión al respecto es..."

    Las referencias amistosas favorecen y estimulan el buen clima, y conviene hacerlas siempre que estén justificadas. Hay que recordar que lo que más valor da a la tertulia es el clima de respeto y amistad entre todos sus miembros.

    No contradecir a un tertuliano
    Debe evitarse cualquier fórmula de confrontación personal, aunque sí está permitido exponer ideas contrarias a las ya expresadas, pero respetando la dignidad del que las ha expuesto.

    Por ejemplo:

    A dice: Yo pienso que las estrellas del firmamento son infinitas, porque ...
    B incumple la norma diciendo: Lo que ha dicho A me parece absurdo porque...
    B debería decir: Yo creo que el número de estrellas es limitado porque...
    No utilizar argumentos de autoridad sino razones autoevidentes
    Los argumentos de autoridad se basan en demostrar la veracidad de algo en base al prestigio de quien lo dijo o de su fiabilidad. Ese tipo de argumentos degrada el pensamiento y nos lleva a un callejón sin salida.

    Por ejemplo:

    A dice: "La felicidad se consigue llevando una conducta virtuosa, y eso no lo digo yo, sino Aristóteles."
    B dice: "No existe ningún método para ser feliz porque si así fuera, todos sin excepción lo seguiríamos y seríamos felices."

    A ha sustentado su afirmación en la autoridad de Aristóteles y B en un argumento autoevidente. Los argumentos de autoridad crean situaciones de enfrentamiento y en último término pueden llegar a cuestionar la honestidad del que lo usa: ¿Y qué si lo dijo Aristóteles? ¿Y quien dice que lo dijo Aristóteles? ¿Acaso dudas de mi palabra? etc. etc.

    Tampoco deben fundamentarse las ideas en experiencias personales.

    A dice: "Los espíritus existen porque a mí se me presentó un amigo que había fallecido..."

    Ante esta afirmación, cualquiera que niegue la existencia de los espíritus está cuestionando la honestidad de A.

    El Iniciador debería insistir en estos casos en que, según las normas, no se deben apoyar los argumentos en experiencias personales, sino que hay que aportar razonamientos autoevidentes.

  • 3 comentarios:

    1. Hola, buenos días.
      De una manera totalmente casual, he dado con esta, su página. Pertenezco a un club de lectura, englobado en una de las actividades de la asociación cultural Antares.
      Recientemente hemos innovado en nuestro club una tertulia mensual, no en un café como ustedes, pero sí alrededor del café que preparamos en nuestra sede.
      Preparando temas para nuestras charlas di con este blog que nos será de gran ayuda.
      Es el motivo de escribirles, para darles las gracias por lo que nos puedan aportar.
      Un saludo
      PILAR

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    2. Estimada Pilar, estamos a tu disposición para lo que gustes.

      En la entrada puedes ver las normas que nosotros utilizamos, por si pueden servirte de inspiración o ayuda.

      En todo caso podemos compartir ideas, experiencias, dudas, temas de debate y siempre tenéis nuestro blog para expresar vuestras opiniones sobre los temas que ya se han tratado.

      Os deseo la mayor suerte en vuestra aventura.

      Saludos cordiales.

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      Respuestas
      1. ¿Podría participar en vuestra tertulia, o es cerrada a vosotros sólo? Gracias
        Francisco. (fapecar@gmail.com)

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