Si te interesa reflexionar sobre ciertos temas, dar tu propia opinión, conocer la de otros y debatirlas constructivamente, te invitamos a participar en este blog.
Elige el tema que te interese en la columna derecha, sección Temas tratados y escribe tu propia opinión.

~ Todos los temas están activos ~

Inteligencia artificial


Resultado de imagen de Inteligencia artificial
Uno de los términos más utilizados últimamente en Internet es el de “inteligencia artificial” ya sea como la solución mágica a todos nuestros males o como el mayor peligro al que nos hemos enfrentado como especie.

En cualquier caso, parece que no hay nada ni nadie que pueda detener el proceso de avance exponencial de este extraño fenómeno, por lo que nos toca asumir el papel de espectadores y disfrutar de los fuegos artificiales, aun a sabiendas de que en mitad del espectáculo puede producirse una explosión accidental que acabe con todos nosotros.

En esta ocasión, trataremos de hacer algunas reflexiones sobre lo que significa “inteligencia artificial” y las posibles consecuencias que se derivarán de ella en el futuro inmediato.
______________________________________________________________


Asistimos a un creciente interés por la inteligencia artificial, en la que se nos dice que será la solución a todos nuestros males, o, por el contrario, nuestro particular Armagedón como especie.

Tratemos en primer lugar de definir lo que es la inteligencia para luego intentar vislumbrar en qué puede acabar su continuo y explosivo avance.

Imaginemos la totalidad del universo. Suprimamos mentalmente todos los seres vivos y los cambios que estos han provocado en ese universo (arrecifes de coral, objetos artificiales, cambios atmosféricos, etc.).

A partir de este escenario exento de vida, podemos visualizar la evolución de ese universo abiotico, por la simple aplicación de las leyes físicas. Así, cada instante, sería el resultado de aplicar al instante anterior las correspondientes leyes.

Ahora introduzcamos en este escenario un ser inteligente. ¿Qué cambiaría?

Antes de contestar a esa pregunta, consideremos un nuevo concepto: plan.

Un plan es un propósito para cambiar el escenario universal de una determinada manera, a fin de que sea diferente a como lo sería de no existir ni aplicarse el plan.

Un plan puede ser tan ambicioso como desviar, para que no produzca daños, un asteroide que va a colisionar con la Tierra , o tan simple como echar una cucharilla de azúcar en el café para endulzarlo.

En ambos casos, la configuración del universo va a cambiar como causa de la aplicación de ese plan. 

Llegados a este punto, podemos definir la inteligencia como la capacidad para modificar el presente (sólo el presente puede modificarse) a fin de que la configuración del futuro se ajuste a la definida en un plan ya existente.

Pero para ser capaz de implementar ese plan, para merecer el apelativo de agente inteligente, se requiere la capacidad de imaginar el futuro por defecto y el futuro planificado. Y también capacidad para idear estrategias capaces de superar todos los obstáculos que surjan para la consecución del plan, es decir, para que se haga real la configuración del universo contenida en el plan.

Veamos un ejemplo con la ayuda del concepto de coche autónomo:

Yo deseo trasladarme a una determinada dirección a 15 kilómetros de donde me encuentro. Mi plan es, por lo tanto, transferir mi cuerpo a un lugar especifico (calle X, numero 34).

Un coche “inteligente” aceptaría mi petición de traslado como un plan y a partir de ese momento, tendría que superar múltiples obstáculos hasta cumplir el objetivo especificado por el plan que yo le he proporcionado.

Naturalmente, se asume que cuanto más difícil de conseguir es el objetivo propuesto, más inteligente deberá ser el agente que consiga superarlo con éxito.

Pero ¿y el plan? ¿quién establece el plan? ¿es necesario ser inteligente para establecer planes?
Hasta donde sabemos, no es necesario ser inteligente para establecer un plan, porque esta tarea podría realizarla cualquier dispositivo sencillo, aunque sí que se necesita inteligencia para idear planes viables y útiles.

Podríamos utilizar una peonza sobre un mapa para establecer el objetivo de nuestro viaje, pero lo usual es que seamos los humanos los que establezcamos planes para nuestro propio beneficio, aunque los seres vivos también ejecutan continuamente planes, incluso aquellos que carecen de cerebro.

Pero ¿qué significa beneficio?: Lo que nos satisface. Pero ¿por qué nos satisfacen unas cosas sí y otras no? Si nos remontamos hacia el origen, nos topamos con la selección natural, cuyo plan maestro parece ser el de conservar y perfeccionar las configuraciones que posean la capacidad de ejecutar con gran eficiencia todo tipo de planes, y prioritariamente su plan maestro.

Si elevamos la perspectiva, podemos afirmar que la selección natural tiene como plan maestro el de fabricar agentes cada vez más inteligentes, capaces de cambiar a gran escala la futura configuración  del universo en una determinada dirección. ¿Pero cuál es esa configuración final?

Considerando la evolución actual, y muy especialmente la evolución exponencial de la inteligencia artificial, no es muy difícil deducir que evolucionamos hacia un universo en el que la materia inteligente crezca exponencialmente a partir de la materia no inteligente.

De acuerdo, esto es un gran plan, ¿pero a dónde nos lleva?

La respuesta puede ser esta: la consciencia cósmica.

Entonces podríamos sustituir inteligencia por consciencia, y reformular el objetivo final hacia el que el universo se dirige de manera cada vez más evidente y deliberada: Partiendo de un universo insensible, incapaz de sentir, evolucionar hacia otro sensible y consciente de su propia existencia, de forma similar a como nosotros somos conscientes, pero a una escala inimaginable.

Y este si que sería un gran plan que tuviera sentido. Pero, ¿qué papel desempeñamos nosotros en este plan?

En realidad, nosotros, los seres humanos, seríamos la cabeza de puente entre la inteligencia biológica y la inteligencia no biológica y también entre la consciencia biología y la no biológica. Y ahora estaríamos justo en el instante en que se está consumando el transito entre la inteligencia biológica y no biológica. El plan de crear la consciencia no biológica, posiblemente nos venga demasiado grande, pero para alcanzarla estarán las IAs que evolucionaran sin limitaciones a partir de las actuales máquinas inteligentes.

No podemos saber qué ocurrirá con nosotros durante esta transición, pero no sería un mal final para nuestra especie en cualquiera de los casos.

Puede que tengamos suerte y que la inteligencia artificial que hemos creado nos conceda una apetecible y merecida jubilación en un mundo virtual donde todos nuestros deseos de hagan realidad, o bien que seamos triturados accidentalmente en cualquier momento del proceso.

Pero esto ya se verá en su momento. Por ahora nos limitaremos a advertirlo para que todos mantengamos los ojos bien abiertos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Nos gustaría conocer tu opinión sobre el tema!
______________________________________________________
Si te interesa este tema y quieres recibir por correo los nuevos
comentarios pulsa sobre la opción AVISARME.
______________________________________________________